Luis Pérez Gutiérrez
Todos los ciudadanos de Colombia y del mundo van a tener un registro digital internacional, con toda la información sobre su salud. Una especie de cédula digital mundial. Nadie lo imaginaba; hacia allá vamos.
Los Gigantes de la Tecnología (BIG TECH) no descansan en la batalla de controlar y gobernar a los países y a los ciudadanos a partir de los datos. La ONU, la Fundación de Bill Gates y la OMS, con apoyo del Banco Mundial y Unicef, promueven la idea de que todas las personas en el planeta tengan una identidad digital legal para 2030. Incluso, todo nuevo bebe que nazca, le colocarían un registro digital internacional que lo identifique desde la cuna hasta la tumba y se le haga seguimiento en salud toda su vida.
La clave no es lo que dicen que harán, sino La peligrosa infraestructura digital que habilitan, la cual podría cambiar para siempre la relación entre el individuo y el poder. A medida que se tengan los datos de salud, se extenderán a la economía, a lo social, a lo personal y a las conductas humanas. Viene la Era de gobernar personas por datos. Ya no se necesitará la fuerza. Habrá vigilancia, seguimiento permanente; y también será posible modificar comportamientos y conductas del ciudadano, al gusto de los que manejan el poder. Se van a meter en el interior del cuerpo humano y no van a vigilar cuerpos sino conciencias. Desaparece la intimidad, desaparece el secreto, desaparece la resistencia. Las Big Tech asociadas con instituciones “nobles” van camino al control total del ciudadano.
La Democracia entraría a una nueva modalidad, La Democracia de la Vigilancia, de la cual nadie escapará. Donde estés, serás vigilado. Todo huele a vigilancia, a seguimiento, a espionaje y a censura. Y todo se vuelve político. Tener identificados los datos de los ciudadanos, va a llevar a que los dictadores del futuro sean mucho más crueles e inhumanos que los del pasado.
Todos los historiadores del futuro como Harari, Chul Han y otros, advierten contra esta idea. Una vez que se consiguen los datos, los ciudadanos se vuelven una mercancía, esos datos se venden, se cruzan, se politizan y se reutilizan eternamente. Y se vuelve legal y normal hackear a una persona. Los ciudadanos se vuelven mercancía o minas de extracción de datos. El cuerpo de una persona será una base de datos. Eso crea dominación sin responsables visibles.
Si el Estado no legisla, ni gobierna, ni regula la invasión tecnológica y de datos, se puede destruir la libertad de los colombianos. El Principio de Soberanía Digital debe ser llevado a mandato Constitucional para estimular la innovación; para respetar la privacidad de los colombianos; y para gobernar bien con datos, y así, construir un país en libertad y con futuro.
Se está regando por el mundo y por los Tribunales, el argumento que los países y los ciudadanos son víctimas de las Big Tech y que las redes sociales producen dependencia, ansiedad, depresión, actos criminales, espacios a los depredadores sexuales, y hasta suicidios. Hay que regular la idolatría por la Tecnología. Los Gigantes Tecnológicos y cada país, deberían acordar alianzas de beneficio mutuo, y así evitar que los Datos y los Gigantes Tecnológicos se conviertan o se perciban como victimarios contra los ciudadanos.
Sugerencia a todos los lideres: Gobernar con la lógica del presente es anticuado. Para gobernar bien, los gobernantes tienen que viajar, antes, al futuro.
