El fenómeno natural podría ocasionar efectos en la salud y la agricultura, según las autoridades.
Asimismo señalan que los vientos alisios han vuelto a cruzar el océano Atlántico trayendo consigo un fenómeno natural que, aunque es recurrente, siempre pone en alerta a las autoridades ambientales. Se trata de una nube de partículas minerales proveniente del norte de África.
En ese sentido, los expertos indicaron que dicha masa de polvo ya ingresó a Suramérica y esta misma semana llegaría al país, extendiendo sus efectos. Así lo confirmó el meteorólogo Max Henríquez Daza, a través de sus redes sociales.
“Ahí viene el frente. Los pronósticos indican que va a llegar hasta el Caribe central y podría causar el mar picado o mar de leva un par de días. La Zona de Confluencia Intertropical va a subir hasta la región Caribe, también hasta mediados de esta semana, causando lluvias”, aseguró el meteorólogo Henríquez.
De igual manera, el ingeniero civil de la Universidad de los Andes, Diego Restrepo, compartió imágenes satelitales de este “material particulado” que viaja miles de kilómetros, evidenciándose el desplazamiento de la masa de polvo desde África hacia el Atlántico y posteriormente su avance hacia territorio suramericano.
Efectos del polvo del Sahara
Según las autoridades, este fenómeno natural podría ocasionar efectos en la salud y la agricultura. Para algunos se traduce en algo positivo, mientras que para otros no conviene, a pesar que los cielos se vuelven más opacos y hay menos exposición del sol.
Aunque esta bruma densa reduce la visibilidad, el polvo del Sahara cumple una función vital para el planeta, ya que estas partículas finas transportan nutrientes como hierro y fósforo, esenciales para fertilizar la selva amazónica y los ecosistemas marinos.
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Sin embargo, el impacto en la salud humana puede ser riesgosa y genera preocupación entre los expertos. La presencia de estas partículas aumenta los niveles de material particulado (PM10 y PM2.5) en la atmósfera, lo que puede desencadenar distintas afecciones:
Dificultad leve para respirar.
Irritación persistente en los ojos y la garganta.
Aparición de tos seca y congestión nasal.
Complicaciones en cuadros previos de asma o alergias.
La población vulnerable, como adultos mayores, niños y personas con enfermedades pulmonares, deben extremar sus cuidados y precauciones con este fenómeno que se avecina.
