Esta es la carta de cuatro páginas que le envía el Banco de la República al ministro de Hacienda haciéndole recomendaciones debido a “maltratos” por parte del Gobierno.
Una carta muy dura le ha enviado el Banco de la República, su gerente Leonardo Villar, al ministro de Hacienda Germán Ávila. La carta no solamente le dice al ministro que no considera oportuno participar en un foro que se realiza hoy sobre la autonomía monetaria, consideran que en época electoral esto no procede y que además el gobierno ha maltratado a los miembros de la Junta Electiva del Banco de la República, que no es cierto y que eso es abiertamente contrario a la verdad, que las decisiones del Banco de la República se estén tomando en la tasa de referencia para favorecer a los banqueros.
Ellos insisten en la carta que tiene cuatro páginas, que se trata de mantener el poder adquisitivo de la moneda y que de ninguna manera pueden aceptar las acusaciones que le están haciendo al Banco de tratar de favorecer a personas particulares.
Finalmente le recuerda la carta al ministro de Hacienda, que es obligatorio para él ir a las reuniones del Banco, que esa es una labor constitucional que tiene el ministro y que ellos esperan que cumpla con esa labor constitucional y al final le dice hablemos de los debates que usted quiera, pero hagámoslo después de las elecciones.
En este punto hay que concentrarse en la próxima reunión a la que esperamos que el ministro asista para poder sesionar y para poder cumplir el mandato legal que nos entrega la Constitución», indica la carta.
DoctorGermán Ávila PlazasMinistro de Hacienda y Crédito Públicodes_.Asunto: Invitacióna participar como panelista en el foro económico sobre “La políticamonetaria en un contexto progresista
”Respetado señor Ministro,Me refiero por la presente a su invitación a participar como panelista en el foro económico queel Ministerio a su cargo está organizando para el próximo martes 21 de abril, sobre “la políticamonetaria en un contexto progresista”.Permítame iniciar por decirle que siempre he visto con beneplácito el debate público sobre temasde importancia nacional e internacional, como lo es en este caso la política monetaria. Tal comousted expresa en su carta de invitación, este evento busca “cuestionar los supuestosdelpensamiento económico dominante, problematizar sus implicaciones en el contextolatinoamericano y explorar alternativas que permitan volver a imaginar el papel del Estado en laconducción económica, como garante de derechos y en la búsqueda de objetivos sociales”.
Estarépor supuesto muy atento a las ideas que allí se discutan y de manera particular a losplanteamientos que hagan personalidades tan importantes para el debate económicointernacional como son la Profesora Mariana Mazzucato, el Profesor Thomas Piketty o el PremioNobel Joseph Stiglitz, quienes de acuerdo con anuncios públicos realizados por usted estaránpresentes en el foro.Sin perjuicio de los comentarios anteriores, debo excusarme de participar en este evento debidoa consideraciones sobre su oportunidad y el contexto en que se realiza
.Usted, señor Ministro, ha expresado públicamente que un grupo mayoritario de los miembros dela Junta Directiva del Banco de la República carecemos de legitimidad para participar en las decisiones de política monetaria cuando esas decisiones son contrarias a los lineamientosrecomendados por el gobierno al cual usted pertenece. Considera usted por lo tanto que laautonomía definida por la Constitución de 1991 a la Junta Directiva del Banco de la República es ilegítima cuando las decisiones que adopta la Junta difieren de las que habría adoptado el Gobierno
Esa visión de autonomía es diferente de la que estableció de manera clara nuestra CartaMagna.En sus intervenciones públicas, señor Ministro, usted ha ido más allá y nos ha acusado, a mí y avarios de mis colegas, de adoptar decisiones encaminadas a beneficiar a los banqueros. Se tratade una acusación infundada y abiertamente contraria a la verdad, la cual hace difícil mantener eldiálogo fluido en la búsqueda de las políticas más adecuadas para cumplir con el mandatoexplícito que la Constitución de 1991 le asignó a la Junta Directiva del Banco de la República demantener el poder adquisitivo de la moneda en coordinación con la política económica general.Como hemos tenido oportunidad de discutir en varias oportunidades en el seno de la Junta, lasdecisiones monetarias tienen impactos que se manifiestan a distintas velocidades sobre lasdiferentes variables de la economía.
Existe consenso entre los banqueros centrales de lasprincipales economías del mundo en que mantener la inflación en niveles bajos y estables esconveniente para facilitar y estimular el crecimiento económico y el empleo, entre otras razonesporque al tener una inflación baja y estable también se hace posible mantener tasas de interésbajas, que hagan menos costoso el crédito a los hogares y a las empresas.Paradójicamente, existe también consenso en que ese efecto positivo de tener una inflación bajay estable es algo que se observa en períodos relativamente largos, que típicamente superan losperíodos remanentes de cada gobierno. En períodos más cortos una política monetaria más laxa,con mayor emisión de dinero y tasas de interés de política más bajas, puede estimular la demandapor bienes y servicios y acelerar temporalmente el crecimiento y el empleo, pero generando posteriormente, al cabo de 12 o 18 meses, aumentos en la inflación que generan el impacto contrario. Es comprensible por ello que los gobiernos busquen políticas monetarias más laxa scuando sus objetivos son de corto plazo, debido por ejemplo a la cercanía de unas elecciones o de un cambio de administración. Fue precisamente por esa razón que se concibió una autoridad monetaria autónoma, que pueda adoptar decisiones basadas en una perspectiva de largo plazo,que vaya más allá del plazo remanente de los gobiernos de turno. Esto es así en la mayor parte de los países del mundo y lo es también en Colombia desde que se aprobó la Constitución de 1991en el marco de un gran acuerdo nacional que incluyó entre sus participantes y promotores a los representantes del grupo guerrillero M19, que para ese momento se había reincorporado a lavida civil mediante un exitoso proceso de paz
.Estoy convencido señor Ministro de que la búsqueda de una inflación baja y estable es de una enorme importancia para el bienestar de la sociedad y en particular de los menos favorecidos,que tienen pocos mecanismos para defenderse cuando la inflación se acelera, como desafortunadamente está ocurriendo en la actualidad. En la carta de invitación al evento delpróximo 21 de abril afirma usted que “en las últimas décadas, la orientación de la políticamonetaria en América Latina—y de manera particular en Colombia—ha estado marcada por la consolidación de un enfoque que privilegia la estabilidad macroeconómica y el control de lainflación como pilares fundamentales del desarrollo”. A renglón seguido afirma usted que “esteparadigma (está) asociado a corrientes del pensamiento económico neoclásico y neoliberal”,No comparto esa frase. La orientación de la política monetaria en América Latina ha sido diversa.Tenemos casos como el de Venezuela o el de Argentina en los cuales no se cuidó la estabilidadmacroeconómica y el control de la inflación y los resultados están a la vista. En la década de losochenta del siglo pasado tuvimos muchos ejemplos adicionales de países en esta parte del mundoen los que sucedió algo similar y terminaron con una dramática crisis de endeudamiento externo,altísimos niveles de inflación, enormes costos sociales y un tremendo estancamiento de la actividad productiva que condujo a que esa época fuera conocida como la “década perdida deAmérica Latina” .Ciertamente hay muchos pilares del desarrollo en adición al control de la inflación y a la estabilidad económica y eso explica la enorme importancia que tienen las políticas de los gobiernos elegidos democráticamente en un espectro de frentes mucho más amplio que el que tienen los bancos centrales, los cuales incluyen las políticas sociales, la educación y la salud, laspolíticas de redistribución del ingreso y la riqueza a través del impuestos y transferencias, o eldesarrollo de infraestructuras viales, energéticas y de servicios públicos. La estabilidad macroeconómica y el control de la inflación son prerrequisitos para el desarrollo económico y la importancia que se otorga a esos prerrequisitos no pretende de ninguna manera minimizar la responsabilidad de los gobiernos en el buen uso de los recursos públicos y el uso de los poderes regulatorios a su cargo para impulsar el desarrollo y mejorar los niveles de bienestar de lapoblación.Con estos comentarios, señor Ministro, reitero que no considero oportuno ni adecuado participaren el foro que usted está impulsando. Entiendo que varios de mis colegas que han recibido ataques injustificados y descalificaciones por parte del gobierno tampoco consideran oportuno participar. Por mi parte, estaré encantado de participar en futuros eventos y debatir abiertamente sobre los temas planteados en su carta de invitación o sobre otros temas relevantes para la política monetaria. Espero sin embargo que ello sea con posterioridad a las eleccionespara evitar la percepción de que se trata de un evento asociado a ellas.Espero también que en esos debates públicos que seguramente podremos tener en el futuro s ehaya superado la incertidumbre hoy existente sobre su asistencia a las sesiones de Junta que ha nsido debidamente convocadas desde comienzos del año y que, de acuerdo con las norma svigentes, constituye una obligación ineludible. Las normas que nos rigen, a usted y a los demás miembros que tenemos el honor de participar en la Junta Directiva del Banco de la República son suficientemente claras en que debemos tener al menos una sesión mensual y en que a cada unade ellas debe asistir el MInistro de Hacienda y Crédito Público, independientemente de si las
decisiones que allí se adopten coincidan o no con las que el gobierno considera apropiadas. La posibilidad que tienen los miembros de la Junta Directiva de diferir del gobierno es precisamentela que define la autonomía consagrada en la Constitución de 1991
.Cordial saludo,signatario_1 Leonardo Villar Gómez Gerente General Gerencia General
